Luxación de cadera. Un padecimiento doloroso pero curable.

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La luxación de cadera es un padecimiento en el que la superficie de la articulación del fémur y la pelvis se encuentran fuera de su posición natural. La bola del fémur sale de la forma de copa acetabular establecido en la pelvis.
En la mayoría de ocasiones suelen ser provocadas por accidentes de tráfico, deportes de contacto o  accidentes laborales de alto impacto en los que la cadera sufre un golpe fuerte y brusco.

Pero también puede presentarse de manera congénita y hay bebés que nacen con esta patología.

Los síntomas al padecer una luxación de cadera son un intenso dolor en esta zona, añadiéndole la imposibilidad de mover la pierna al realizar una rotación.

Una dislocación de cadera es una emergencia ortopédica. Pida ayuda de inmediato. No trate de mover a la persona lesionada.

El tratamiento para una luxación de cadera debe realizarse lo más temprano posible,  recolocando la articulación en su posición natural, para evitar lesiones posteriores de mayor importancia. Si el paciente no tiene otras complicaciones, el médico administrará un anestésico o un sedante local para poder manipular los huesos y ponerlos en su posición correcta (esto se llama una reducción).

Tras la reducción de la articulación se debe realizar una radiografía e inmovilizar la pierna para que quede unida con un vendaje. Más adelante será necesaria la práctica de ejercicios de rehabilitación para poder volver a realizar las mismas actividades que se realizaban anteriormente.
Se necesita tiempo, a veces 2 o 3 meses, para que la cadera a sane después de una dislocación y el tiempo puede ser más largo en caso de que existan fracturas adicionales.

Los ejercicios de estiramientos y tonificación muscular con una pelota o plataformas vibratorias son efectivas, siempre dirigidos adecuadamente por un fisioterapeuta o un especialista en rehabilitación física.

Es muy importante tomar en cuenta que los cuerpos de adultos y niños son distintos, por lo que es recomendable que si un niño sufre o usted sospecha que ha sufrido una luxación de cadera, acuda con un ortopedista pediatra, ya que están totalmente capacitados para tratar al niño y le brindaran la mejor opción de tratamiento.

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