Blog de ortopedia pediatrica

El pie plano en niños, cuando no causa dolor o problemas al caminar, no necesita tratamiento especial y es llevadero. Pero si existen molestias, se pueden realizar ejercicios que ayuden a que el pie plano deje de doler como:
- Caminar descalzo de puntillas entre 3 y 5 minutos diarios.
- Caminar sobre el borde externo de nuestros pies, con los dedos flexionados 3 minutos diarios.
- Caminar de talones 3 minutos diarios.
- Recoger flexionando con los dedos de los pies una toalla o coger lápiz con los dedos.

Dependiendo del tipo de pie y las características del niño es posible que se necesite algún tipo de plantilla o calzado especial. Las plantillas por sí solas no corrigen el problema, pero ayudan a que durante la maduración osteoarticular del niño, la forma del pie sea más anatómica y no duela. Esto ocurre a los 7-8 años.

Características del calzado
• De un tamaño adecuado y una forma cuadrangular para no comprimir los dedos del pie.
• Flexible para permitir los movimientos libres del pie.
• Sin un tacón importante para que el niño no ande apoyado en las puntillas.
• Transpirable, realizado de un material (piel o tela) que permita que el pie "respire" y evite la maceración de la piel y las infecciones por hongos.
• Suela de moderada fricción, para evitar que el niño resbale, pero sin la excesiva fricción de algunas suelas de goma.
• Ligeras, para reducir el gasto energético.
• En los niños pequeños conviene que el zapato sujete el tobillo para evitar que se le salga mientras corre sin que sea una bota.
• Si el zapato tiene un buen contrafuerte sujetará mejor el talón y el desgaste del zapato será menor. Sin embargo, los niños pueden usar sandalias en el verano por ejemplo.

Cirugía.
Existe una variedad de técnicas quirúrgicas para corregir el pie plano. Dependiendo del caso puede hacer necesaria la aplicación de un procedimiento o de una combinación de procedimientos.
Todas las técnicas quirúrgicas se dirigen a aliviar los síntomas y a mejorar la función del pie. Entre esos procedimientos se encuentran las trasferencias de tendón y estiramiento de los tendones, la realineamiento de uno o más huesos, la fusión de las articulaciones y la inserción de implantes

Recuerde que siempre que note alguna anomalía en los pies de sus hijos, debe de ponerse en contacto con su ortopedista pediatra para que lo valore y pueda iniciarse un tratamiento adecuado.

 

La enfermedad de Osgood-Schlatter es una hinchazón dolorosa de la protuberancia de la parte superior de la tibia, exactamente debajo de la rodilla.

La causa podría darse por lesiones pequeñas al haber estado muy activa y haber recibido impactos en actividades como deportes y juegos bruscos antes de que el área haya finalizado su desarrollo. Esta enfermedad es frecuente y temporal que causa dolor de rodilla en niños, adultos y adolescentes, especialmente en los que suelen practicar deportes. Por lo general, este padecimiento desaparece con el tiempo.

Esta enfermedad puede ser difícil de prevenir pero es muy importante limitar la actividad del niño cuando sienta dolor en la parte superior de la tibia. Es común que comience el paciente a notar que algo no está bien cuando presenta dolor al momento de ponerse de rodillas.  No poder apoyar el peso del cuerpo en las rodillas es un indicador que debe de revisarse.

Pueden presentarse algunos o varios de estos síntomas:

• Dolor, sensibilidad e inflamación de los tejidos blandos en la región superior de la tibia, justo debajo de la rótula

• Enrojecimiento y calor debajo de la rótula

• Bulto óseo en la región superior de la tibia

El tratamiento principal tiene como base el descanso, aplicación de hielo y medicamentos antiinflamatorios. En la mayoría de los casos la enfermedad sede con éstos métodos.

Los especialistas en el tema concuerdan en que el primer paso para la terapia de éste padecimiento es suspender la actividad deportiva de inmediato. Posiblemente el dolor desaparecerá varias semanas o incluso meses después.

Aun cuando el dolor haya desaparecido completamente, el niño podrá retomar todas sus actividades siempre y cuando lo haga de manera gradual y cuidadosamente.

El tratamiento "RICE" es una buena opción en caso que su hijo sufra ésta afección:

R = Reposo. Descanse la rodilla de la actividad que provoca dolor.

I = Hielo (en inglés, "ice"). Aplique hielo en el área afectada durante 20 minutos, 3 veces al día.

C = Compresión. Comprima el área que duele con un vendaje elástico.

E = Elevación. Eleve la pierna.

Recuerde siempre consultar con un Ortopedista pediátrico si su hijo presenta los síntomas típicos de esta condición como dolor en la pierna o la rodilla, o si el dolor no mejora con tratamiento para que éste pueda confirmar el diagnóstico.

 

Esta enfermedad es un trastorno en los niños en el cual la cabeza redondeada del hueso del muslo, conocida como cabeza femoral, deja de recibir irrigación sanguínea.  Esto provoca un colapso del hueso.

Cuando esto sucede, el cuerpo absorbe las células óseas muertas y las reemplazará con células óseas nuevas devolviendo, al paso de varios meses, la forma a la cabeza femoral del hueso del muslo. Este síndrome provoca dolor y rigidez en la articulación de la cadera durante.

Cuando este trastorno se presenta, el niño se queja de dolor en la cadera y se intensifica cuando realiza alguna actividad física.
Es muy probable que el dolor se presente en el muslo o la rodilla. En la mayoría de los casos, el niño cojea y manifiesta que el reposo le alivia el dolor.
Los síntomas de la enfermedad de legg cave perthes pueden parecerse a los de otros trastornos o problemas médicos de la cadera por lo que es necesario consultar a un ortopedista pediatra profesional que diagnostique correctamente lo que padece su hijo.

Este síndrome afecta generalmente a niños de tres a 12 años de edad, pero puede salir de este rango.

El primer síntoma es a menudo la cojera, normalmente indolora. Algunas veces, puede haber dolor leve que aparece y desaparece.
También puede presentarse dolor de rodillas, Dolor persistente en el muslo o en la ingle y Rigidez de la cadera que restringe sus movimientos


La enfermedad atraviesa cuatro etapas: 

1 - Ausencia de irrigación sanguínea a la cabeza femoral. Inflamación, rigidez y dolor en la articulación de la cadera y muerte del tejido óseo en algunas porciones del hueso. Al revisar las radiografías se nota que la apariencia de la cabeza femoral es menos redondeada.
Esta fase puede durar desde varios meses hasta un año.

2 - El cuerpo elimina las células óseas muertas y las reemplaza por células óseas nuevas y más sanas. La cabeza femoral comienza a tomar nuevamente la forma redondeada. Todavía hay irritación y dolor en la articulación.
Esta fase puede durar entre uno y tres años.

3 - La cabeza femoral continúa tomando su forma redondeada con tejido óseo nuevo. Esta fase puede durar de uno a tres años.

4 - Las células óseas normales reemplazan a las células óseas nuevas.
Esta última fase puede durar algunos años hasta completar el proceso de consolidación. 

 

Siempre será necesario acudir al ortopedista pediátrico para evaluar la enfermedad y el tratamiento.

El pie plano es una afección compleja de la disminución de la altura del arco longitudinal de la planta del pie. Cuando se presenta el pie plano en niños, es común que exista un antecedente familiar en los padres, hermanos, tíos o abuelos.
Hay varios tipos de pie plano con una característica en común: la caída parcial o total del arco.
Este defecto no permite que el peso del cuerpo caiga sobre el talón al momento de caminar y muchas veces ocasiona dolor al andar o cansancio frecuente.

Algunas características comunes del pie plano son:

* Los dedos y la parte delantera del pie están desviados hacia afuera.

* El tendón de Aquiles es corto por lo que el talón se despega del suelo antes de lo normal cuando se camina y puede actuar como una fuerza deformante.

* El talón se desvía hacia afuera y el tobillo parece inclinarse hacia adentro.

* En algunas personas con pie plano pueden aparecer juanetes y dedos en martillo.

Para hacer el diagnóstico y poder corregir el pie plano en niños, el ortopedista pediátrico examinará a su hijo para revisar que no tenga otras malformaciones o padecimientos extras que requieran otros procedimientos especiales.
Los síntomas que pueden experimentar los niños incluyen:

* Dolor, sensibilidad y / o calambres en los pies o las piernas, sobre todo a lo largo de la parte inferior de los pies.

* Los talones se inclinan hacia afuera.

* Un cambio en la marcha.

* Dolor o molestia al caminar.

Si su hijo experimenta alguno de estos síntomas, contáctenos para poder programar una cita y evaluar el caso del niño.

 

Los especialistas en ortopedia pediátrica tienen una formación especializada en problemas ortopédicos infantiles, su estudio y tratamiento.

Para cualquier padre es muy importante encontrar el cuidado adecuado para problemas médicos de sus hijos, especialmente si su niño está sufriendo de una anormalidad del desarrollo de los huesos, músculos o articulaciones.
Si eso sucede, entonces debe programar una cita con un especialista en Ortopedia Pediátrica que asegurará que su hijo reciba un diagnóstico correcto, así como un tratamiento personalizado y adecuado.

Diagnóstico:
Si nota síntomas de un problema de desarrollo en su hijo, entonces obtener su diagnóstico es el primer paso. Un médico especialista en Ortopedia Pediátrica será más capaz de diagnosticar correctamente cualquier problema de este tipo y podrá decirle exactamente qué curso de tratamiento es el que requiere su hijo.

Terapia:
Su especialista en Ortopedia Pediátrica comenzará estableciendo un tratamiento para su hijo. Generalmente implicará la posibilidad de personalizar una serie de ejercicios destinados a orientar las áreas dañadas ejercitando sus músculos y articulaciones de manera natural y así corregir el problema del desarrollo que él o ella está teniendo. Esto es a menudo la mejor opción, si es posible, ya que no sólo ayudará a sanar la dolencia física de su hijo, pero ayudará a enseñarlo a usar correctamente los músculos afectados y sus articulaciones.

Productos correctivos:
Si la terapia no corrige del todo el problema, su ortopedista pediátrico cambiará a productos correctivos para ayudar a su hijo. En la mayoría de los casos, estos productos se utilizan sólo temporalmente hasta que el hueso o músculo tiene la oportunidad de corregirse a sí mismo.

Si usted nota signos de un problema de desarrollo en su hijo, asegúrese de programar una cita con un especialista tan pronto como sea posible. Después de todo, nada es más importante que su hijo.

 

La luxación de cadera es un padecimiento en el que la superficie de la articulación del fémur y la pelvis se encuentran fuera de su posición natural. La bola del fémur sale de la forma de copa acetabular establecido en la pelvis.
En la mayoría de ocasiones suelen ser provocadas por accidentes de tráfico, deportes de contacto o  accidentes laborales de alto impacto en los que la cadera sufre un golpe fuerte y brusco.

Pero también puede presentarse de manera congénita y hay bebés que nacen con esta patología.

Los síntomas al padecer una luxación de cadera son un intenso dolor en esta zona, añadiéndole la imposibilidad de mover la pierna al realizar una rotación.

Una dislocación de cadera es una emergencia ortopédica. Pida ayuda de inmediato. No trate de mover a la persona lesionada.

El tratamiento para una luxación de cadera debe realizarse lo más temprano posible,  recolocando la articulación en su posición natural, para evitar lesiones posteriores de mayor importancia. Si el paciente no tiene otras complicaciones, el médico administrará un anestésico o un sedante local para poder manipular los huesos y ponerlos en su posición correcta (esto se llama una reducción).

Tras la reducción de la articulación se debe realizar una radiografía e inmovilizar la pierna para que quede unida con un vendaje. Más adelante será necesaria la práctica de ejercicios de rehabilitación para poder volver a realizar las mismas actividades que se realizaban anteriormente.
Se necesita tiempo, a veces 2 o 3 meses, para que la cadera a sane después de una dislocación y el tiempo puede ser más largo en caso de que existan fracturas adicionales.

Los ejercicios de estiramientos y tonificación muscular con una pelota o plataformas vibratorias son efectivas, siempre dirigidos adecuadamente por un fisioterapeuta o un especialista en rehabilitación física.

Es muy importante tomar en cuenta que los cuerpos de adultos y niños son distintos, por lo que es recomendable que si un niño sufre o usted sospecha que ha sufrido una luxación de cadera, acuda con un ortopedista pediatra, ya que están totalmente capacitados para tratar al niño y le brindaran la mejor opción de tratamiento.

El pie cavo es una anomalía en la que el pie se encuentra muy arqueado. Esta condición hace que el paciente coloque demasiado peso en el metatarso del pie y el talón al caminar o mantenerse de pie.  Este padecimiento puede provocar diversos síntomas como dolor, inestabilidad, cansancio y necesidad de un apoyo extra.  El desarrollo del pie cavo puede desarrollarse a cualquier edad y es necesario contactar a un ortopedista profesional para su tratamiento.
Esta condición tiende a presentar dolor debido a que se ejerce más tensión en la sección del metatarso y dificulta el calzado de zapatos apropiados.

El pie cavo es mucho menos común que el pie plano y sus causas pueden derivarse de afecciones ortopédicas o neurológicas.
Las causas asociadas a este padecimiento pueden ser la polio, parálisis cerebral, espina bífida, la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth, distrofia muscular  o apoplejía.

Si el arco alto se debe a un trastorno neurológico u otra condición médica, es probable que empeore progresivamente. Por otra parte, los casos de pie cavo que no resultan de trastornos neurológicos por lo general no cambian de apariencia.

Algunos de los siguientes síntomas pueden estar presentes:

· Dedos en martillo (doblados) o dedos en garra (apretados como puño)

· Dolor al estar de pie o al caminar

· Pie inestable debido a la inclinación al interior del talón y puede provocar esguinces en el tobillo

· Callosidades en talón

El diagnóstico incluye una revisión de antecedentes familiares ya que puede ser un padecimiento heredado.  

El tratamiento no quirúrgico del pie cavo puede incluir:

· Dispositivos ortopédicos que se acomodan en el zapato proporcionando estabilidad y amortiguación al pie.

· Modificaciones del calzado con cubiertas altas para apoyar el tobillo y zapatos con tacones un poco más anchos en la parte inferior para dar  estabilidad.

 

¿Es necesaria la cirugía de pies?

Si el tratamiento no quirúrgico es incapaz de aliviar el dolor y mejorar la estabilidad, es posible que sea necesaria una cirugía de pies para disminuir el dolor, aumentar la estabilidad y compensar la debilidad en la extremidad.

El pie equino varo es más frecuente encontrarlo en los hombres que en las mujeres y se trata de una anomalía en el pie y tobillo que es congénita que suele presentarse en ambos pies.
Este padecimiento puede corregirse mediante tratamiento ortopédico y la posibilidad de que un familiar padezca de este mismo mal es mayor al ser transmitido genéticamente.

El especialista ortopedista puede tratar el mal moviendo el pie a la posición correcta y usando yeso para mantenerlo así durante el tiempo que sea requerido.

El Método Ponseti es una técnica para corregir el pie zambo sin necesidad de cirugía en la que el especialista manipula manualmente el pie del paciente y una vez ubicado en la posición adecuada, se coloca un molde de yeso para inmovilizarlo.

Cuando un niño presenta este padecimiento, el tratamiento tiene que iniciar lo más temprano posible.  Es muy importante consultar a un ortopedista pediátrico para que pueda diagnosticar adecuadamente y comenzar un tratamiento adecuado.

El pie equino varo se caracteriza por que el pie se puede ver en punta y con la planta girada hacia adentro. Este problema se genera por una afectación en las articulaciones tibiotarsiana, subastragliana y mediotarsian, provocando que el pie se flexione y el talón se eleve.

Algunos factores asociados con el pie equino varo son:

- Falta de espacio para la formación del feto durante el embarazo.

- Detención del crecimiento del pie haciendo que sus huesos no lleguen a ocupar su posición correcta.

- Por enfermedades neuromusculares.

 

 

El dolor de rodilla en niños puede ser por el uso excesivo, un desequilibrio en la fuerza muscular y la flexibilidad, o a causa de la enfermedad de Osgood -Schlatter, una enfermedad relacionada con el crecimiento.

La enfermedad de Osgood-Schlatter es muy frecuentemente diagnosticado en los niños que tienen dolor al arrodillarse. Sienten una bolita que les molesta en las rodillas, debajo de la rótula, cuando sienten presión en ellas.
Es una secuela de una condritis (una fractura e inflamación del cartílago). Cuando el niño va creciendo, tiene mucha zona de cartílago y con el crecimiento se puede lastimar por pequeños golpes en juegos, deportes, otras actividades o caídas y hace que se fracture el cartílago formando un callo que es la bolita que lastima al presionar.

El tratamiento varía desde medicado hasta quirúrgicos pudiendo solucionarlo con desinflamatorios, descanso, ejercicio, terapia física, ultrasonido, láser, etcétera.

Es muy importante que cuando un niño sienta dolor, hay que diagnosticarlo, tomar radiografías para verificar que esa bola de la rodilla no sea un tumor o algo peor y ver el nivel del daño para poder tratarlo adecuadamente.
Siempre acuda al ortopedista pediátrico para su evaluación.

Los ortopedistas pediátricos son los indicados para diagnosticar y tratar los padecimientos relacionados con los huesos, articulaciones y músculos.

Los niños tienen muchas diferencias con los adultos en sus sistemas óseo y muscular y cualquier padecimiento de esta índole, debe de ser tratado con el Ortopedista Pediatra.

Estos médicos se especializan en los problemas músculo-esqueléticos de los niños y al estar en la etapa de crecimiento, sus cuerpos reaccionan muy diferente a los padecimientos como lesiones, deformidades e infecciones.

Debido a sus estudios y entrenamiento, el ortopedista pediatra es un experto con los más jóvenes, pero también tiene el conocimiento para saber tratar con los padres preocupados por sus hijos con padecimientos ortopédicos como:

·   Deformidades vertebrales al nacer.

·   Pie equino varo

·   Escoliosis

·   Luxación de cadera

·   Fracturas en niños

·   Huesos o infecciones articulares y tumores

Los ortopedistas pediátricos saben cómo examinar y tratar a los niños en una manera para ayudarles a estar relajados.

El consultorio del Doctor Juan Felipe Patrón está a su disposición en México, D.F. para que solicite una consulta y podamos evaluar los padecimientos de su hijo.  Puede llamar al Dr. Patrón al 5246 9680 en la Ciudad de México para que pueda programar una cita.

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